Conóce mi historia
Israel lino toledano
Todo comenzó hace 3 años y medio.
De la necesidad de crear un espacio dentro de tu propio espacio de vida. Un lugar donde poder observar, comprender y transformar aquello que, durante mucho tiempo, ha formado parte de un modelo de aceptación inconsciente.
Durante años, muchos comportamientos y pensamientos fueron asumidos sin ser analizados en profundidad. Ideas que acabaron definiendo una forma de sentir y de expresarse, generando bloqueos y dificultades para encontrar claridad y equilibrio.
Esas imposiciones, muchas veces invisibles, condicionan el proceso de autoconocimiento.
Este espacio surge precisamente para eso:
para reconectar contigo, comprenderte y transformar esa energía del Ser.
Actualmente la sesión consta de una primera parte de relajación con Duduk y una segunda parte de comunicación con instrumentos Angklung y percusiones.
Toda práctica ha sido a través de las formaciones tanto de :

- Atención Psicoeducativa para Niños con Hiperactividad
- Intervención Psicoeducativa en Autismo
- Neuroeducación
- Musicoterapia:
- Curso de Musicoterapia en la Tercera Edad. CEDECO
- Músico profesional especialista trombonista.
- TCAE




De la música de profesión a la música como camino
Para ello, había algo esencial en mi camino: mi relación con los instrumentos musicales.
Soy instrumentista de trombón de varas, formado y titulado desde hace más de 30 años, y dudukista desde hace 3 años y medio.
La música siempre ha sido el canal.
Así nace Música da vida.
Un lugar de encuentro con los instrumentos musicales desde un espacio más allá de la mente.
Un espacio para relajar mente y cuerpo a través del sonido.
Para qué
La mente es la que produce el rechazo, el miedo, la negación:
“no vas a poder”, “no sabes”, “no tienes”, “no eres”…
Todo eso que, además, la sociedad refuerza constantemente.
Aquí, Música da vida pone el foco en la relación con tu yo más profundo, con el corazón. En hacer desde el amor, no desde el interés.
Desde la experiencia, no desde lo mental.
Música da vida trae una sesión trascendental que se divide en tres partes
1. Música y calma
Sonidos relajantes y meditativos donde el oyente centra su atención en el sonido, se deja llevar y comienza a soltar los pensamientos de la mente.
2. Movimiento y expresión
El sonido evoluciona hacia el movimiento. El cuerpo entra en acción: danzar, sentir, liberar.
Aquí aparece la energía del corazón y se aligera el peso mental.
3. Vibración
Sentir la vibración a través de los instrumentos, el cuerpo, la voz y las palmas.
Una integración completa de la experiencia.


Si quieres, trae tu instrumento...
El que toques, el que quieras tocar…
o incluso ese que quedó olvidado.
Si algo de esto resuena contigo…
Si sientes que necesitas parar, reconectar o simplemente darte un espacio para ti,
puede que este sea tu momento. Estoy aquí para acompañarte
